Ser DJ en los años 70 era algo totalmente distinto a lo de hoy. Fue una época en la que la cultura DJ aún estaba en sus inicios y en la que el papel tras la cabina todavía no lo definía la tecnología, sino la musicalidad, el coraje y la intuición. No se estaba con un USB-stick lleno de miles de tracks ni con una biblioteca digital ordenada por género y energía. Se estaba con vinilo. Y lo que uno llevaba en la caja era todo su arsenal.
Imagínate tener que pinchar toda una noche sin la posibilidad de buscar un tema en unos pocos segundos. Cada disco se elegía de antemano. Cada transición exigía timing. Y cada error podía oírlo todo el mundo. El DJ no tenía muchas ayudas: solo sus oídos y su experiencia.
Muchos de los mixers y turntables que conocemos hoy todavía no existían en versiones dedicadas para DJ. Los DJs solían usar equipos hi-fi o mixers de radio, porque el mercado aún no había comprendido que el DJ estaba a punto de convertirse en una figura central en el mundo de la música. Eso también significaba que había que ser ingenioso. ¿Cómo se hace el cue con precisión? ¿Cómo se mantiene la energía cuando la técnica no te ayuda?
En los clubs, el disco, el funk y el soul crecieron como la banda sonora de toda una generación. El DJ se convirtió en algo más que una persona que ponía discos: el DJ pasó a ser un creador de ambiente. El público no venía solo a escuchar éxitos, sino a vivir un viaje a través de la música. Algunos DJs se hicieron conocidos por su gusto particular, por su capacidad de crear tensión y por su manera de hacer que la pista de baile explotara en el momento justo.
Y fue precisamente en los años 70 cuando el DJ empezó a dar forma a la música de manera activa. En el Bronx, los DJs experimentaban repitiendo breakbeats de discos de funk para mantener el ritmo en marcha, y en los clubs de disco las transiciones largas y los edits pasaron a formar parte de la experiencia. El DJ ya no era solo un reproductor: el DJ era un performer, un curador y, cada vez más, un artista con su propio sonido.
¿Cómo se encontraba la música?
En los años 70, los DJs encontraban música nueva a través de canales más limitados que hoy. Las fuentes principales eran las tiendas de discos, los programas de radio y los distribuidores musicales, que entregaban nuevos lanzamientos a clubs y venues. Muchos DJs construían su colección comprando vinilo directamente, a menudo con foco en disco, funk y soul, que dominaban la escena de clubs en ese periodo.
Además, los discos promo y las ediciones especiales tenían un papel importante, sobre todo en las grandes ciudades, donde los DJs podían acceder a música antes de que estuviera ampliamente disponible. Por eso, la elección musical estaba muy ligada a qué discos se tenía acceso físico y a lo que se podía conseguir a través de redes dentro del entorno musical.
La colección de discos era la principal herramienta de trabajo del DJ, y el repertorio se moldeaba tanto por las tendencias locales como por los lanzamientos disponibles en vinilo.
Cómo encontrar música de la mejor forma hoy
Encontrar música nueva como DJ nunca ha sido tan fácil y, al mismo tiempo, nunca tan abrumador. Mientras que en los años 70 había que buscar físicamente entre cajas de discos y confiar en recomendaciones locales, hoy se tiene al alcance de la mano una selección casi infinita de tracks y lanzamientos.
Eso significa que el reto actual no es el acceso, sino la selección. ¿Cómo se encuentran sonidos que encajen con tu estilo? ¿Cómo se descubre el próximo track que puede levantar una pista de baile? ¿Y cómo se construye una biblioteca que se sienta personal en lugar de aleatoria?
Para los DJs, la búsqueda de música sigue teniendo que ver con identidad y dirección, y es algo que hemos tratado a fondo en una entrada de blog aparte.